Marketing Político, el reposicionamiento que viene
Por: Greg Alvarez
iMeil.com.mx
Septiembre 9, 2008
Se acercan las "intermedias" y la actividad política se mantiene en casi la misma sintonía de
finales del 2006: desunión y riñas internas por doquier.
Más que avanzar en la unión de sus partidos, la izquierda y
derecha parecen empecinadas en dejar paso libre a quien durante
siete décadas dirigió las riendas del país: el PRI.
Y si nada cambia de aquí a 2012, se puede asumir que Peña Nieto
será el ganador de las siguientes elecciones presidenciales. ¿Que
aún no ha sido nombrado como el "elegido" por este partido? Sólo
se puede responder con otra pregunta: ¿sería tan miope el PRI como
para pretender suplirle?
¿Por qué asumir un triunfo tricolor?
De todos los posibles candidatos Peña Nieto es el que más avance
tiene y más reconocimiento (awareness) cuenta entre el público
elector (no hablamos de "gente de política", hablamos de público
elector). No ha creado playas, ni pistas de hielo, pero en cambio
ha estado cumpliendo con las promesas que, ante notario público,
suscribió y prometió al electorado.
Y la señal es tan fácilmente entendible que uno puede darse cuenta
que los "pleitos" del tricolor son algo de casa y evitan ventilarlos
tanto como lo hacen para no estar vinculados con dimes y diretes a
los cuales los otros dos grandes partidos constantemente recurren.
¿Ustedes comprarían un pan quemado? ¿Contratarían un servicio del
cual alguien ya les ha dicho que es deficiente? Independientemente
de su respuesta, a este reconocimiento "previo" que se tiene de un
bien, producto o persona se le llama "publicidad de boca en boca"
(del inglés Word of Mouth) y es más fuerte y efectivo que la
publicidad por tv para ganar las preferencias de un mercado, sea
este consumidor o electoral.
Esta publicidad de boca en boca es más patente ahora que los medios
cubren cuanto pleito se presenta en actores de un mismo partido.
Sabemos que un político es alguien que lucha por "el poder", pero
la ambición desmedida que lleva a pelear incluso contra los mismos
integrantes de su partido... simplemente puede llamarse o verse de
dos formas: vileza y bajeza.
A ello agréguese la percepción que, de tales actos, recibe el
electorado: "si no le importan los mismos de su partido y no les
respeta, ¿cómo esperar que nos respete y vea por nuestras demandas?".
Y ningún producto, bien o persona, por muy bueno que sea, podrá
salir airoso con un lastre a cuestas generado por integrantes de
su mismo partido.
Este hecho nos lleva a asumir que el silencio que guarda el partido
tricolor es, sin dudarlo, la fuerza que le llevará a conseguir lo
que se trace como objetivo, pues sólo tienen a una persona más
directamente involucrada en esos enfrentamientos, evitando que
aquellos que contempla a ser "lanzados" se vean afectados por tales
eventos. Una buena táctica de guerra, distraer al enemigo con un
pequeño batallón mientras el grueso de la artillería prosigue su
camino sin obstáculos.
¿Y la izquierda y la derecha?
Entretenidas con sus propios asuntos internos, que si bien no al mismo
nivel, sí conflictivas entre ellos mismos, y deberán cambiar sus
conductas y presentar resultados a la población, porque ésta amenaza
con padecer amnesia y olvidar las siete décadas a las cuales se trata
de imputar todos los males que hoy en día enfrenta el país.
Será una tarea muy complicada, pero no imposible... y será más dura
si se mantienen con sus viejos vicios en el sentido de obtener el
respaldo del electorado. Es decir, se debe comprender que la sociedad
de hoy es digital, por lo que el uso de estrategias para
tales medios será algo prioritario si desean mantener aspiraciones de
sentarse en la silla.
Tan sólo véase el caso de Obama, un senador que no era tan reconocido
pero que, a través de su estrategia, se logro posicionar de tal forma
que muchos electores se vieran a sí mismos en su lugar.
Obama ha logrado rotundos éxitos en su estrategia online. Es en
internet de donde ha obtenido toda la ola de apoyo que hoy cuenta.
Ha logrado reunir miles de seguidores en redes sociales, así como
donativos para su campaña a través de estas redes, email, search
engine marketing y rich media (anuncios en internet que cuentan con
video)... sin dejar de lado los enormes puntos "de mercado" que su
fan (Obama's Girl le llamaban) le ha obtenido desde la colocación de
videos en YouTube.
Considerar estos medios en el mix de marketing es importante, pues
gran cantidad de estudios de mercado demuestran que la gente que se
considera como "influenciadores" dedican más tiempo a internet que
a otros medios, sin ello inferir que los han descartado.
Canales disponibles
Determinando que el problema es un reposicionamiento ante el
electorado, podemos definir nuestra estrategia de medios en mejor
forma.
Veamos primero, ¿qué es e implica un reposicionamiento? Un listado
ayudará mejor:
- Un cambio completo en la forma en que se han
venido desarrollando las actividades de un grupo,
organismo u organización.
- Un enfoque hacia el mercado, de tal forma que el
objetivo sea algo basado en las preferencias de
éste y no del líder del partido.
- Remplazar o modificar la forma en que se manejan
los medios actuales, pues se ha demostrado no
ser eficaz (por algo el reposicionamiento.)
- Comprensión y entendimiento de la competencia
(considerando qué canales utiliza, qué estrategias
se pueden visualizar, qué share --puntos de mercado
o porcentaje de preferencias-- tiene en forma
mensual, qué le ha movido a la baja o a la alta, etc.)
- Investigación... a ningún lado se llegará si se
carece del conocimiento de las demandas del
electorado.
Puesto que hemos definido, a grandes rasgos, lo que es e implica el
reposicionamiento, vayamos directo estableciendo algunos objetivos
que sirvan de ejemplo para el reposicionamiento. Igualmente, en forma
superficial y sin entrar en un análisis profundo:
- Obtener en los próximos seis meses un incremento en
preferencias (share) de 7%, que en base al universo
estimado de electores, representa aproximadamente 4
millones de intenciones de voto.
- Generar un listado de doble confirmación* que sirva de
base para los esfuerzos a través de email marketing,
landing pages, sitio web, relaciones públicas y como
medio primario de convocatoria.
- Definir las palabras clave (keywords) más eficientes
para ser contratadas en buscadores.
- Hacer uso, en las campañas, de personajes públicos y
reconocidos que cuenten con gran aceptación por parte de
la población para facilitar las tareas de
reposicionamiento.
Suficiente por el momento. Vamos ahora a analizar los medios que se
comentan en el apartado anterior, comenzando con Rich Media. El resto
serán explicados en forma continua, para no incrementar mucho el
tiempo de lectura al colocarlos en un mismo artículo.
Rich Media
Estos son los tradicionales banners (anuncios) a que estamos acostumbrados
en internet. Involucran desde los llamados interstitials (un tipo de
anuncios considerados también informercials y que se pueden ver en las
páginas principales de, principalmente, diarios) hasta aquellos banners
que incluyen video y activados mediante flash para permitir su expansión
al colocar el puntero del ratón sobre el mismo y ofreciendo mayor información
que la de un simple banner.
El punto crítico debe ser el tipo de contenidos que se utilizarán en el
anuncio. Lo ideal será orientarse a convencer a los inseguros, aquéllos que
no saben si votar o no, o en caso de que lleguen a hacerlo, carecen de decisión
sobre el candidato o partido a quien le ofrecerán su voto.
Por tanto, la comunicación debe ser simple, sin argucias técnicas ni
descalificaciones a otros partidos, pues eso es ya cuestión de una fase
más avanzada dentro del plan general.
La colocación de estos anuncios deberá estar orientada a aquellos sitios en que
la mayoría de este tipo de público (indecisos) se reúne o tiende a encontrarse.
Por tal motivo, un conocimiento profundo de los mismos será primordial, pues
deben considerarse los factores psico, socio y demográficos.
Importante será el empleo de métricas para medir los resultados de este medio,
así como la eficacia del tono y promesa (mensaje) que se transmite. Si se desea,
pueden implementarse las KPIs (Key Performance Indicators o Indicadores Clave de
Rendimiento) para tener una evaluación que involucre a varias o todas las
acciones que se desarrollen.
Por ejemplo, una métrica sería evaluar cuántos visitantes que dieron clic
al anuncio terminaron registrándose o descargando material que se ha generado
para este fin.
En el siguiente mensaje sobre el tema comentaremos un poco más sobre este
Rich Media (se llama así por incluir audio y video en el mismo) y pasaremos
a otro de los medios comentados.
Sus comentarios, como siempre, serán bienvenidos. Seguimos en contacto.
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