Política: disoción entre círculo rojo y verde
Por: Greg Alvarez
iMeil.com.mx
Julio 19, 20l0
El círculo rojo (analistas y editorialistas) enfrenta una nueva barrera: la educación
y constante práctica analítica del círculo verde (los lectores o quienes consumen la
información).
Y ello no debería sorprender. La clase política se acostumbró a creer que la sociedad
tenía un grado de análisis y comprensión de información muy bajo. Internet ha permitido
demostrarles que no es así.
Basta recorrer las noticias relacionadas con política para comprender la insatisfacción,
hartazgo y sorna de gran parte de los lectores. De igual forma, en las redes sociales
se puede apreciar, visitando los espacios de aquéllos dentro del círculo rojo.
Cuando al círculo rojo se le tacha de ser aliado del gobierno, es cuestión no de
analizar cuándo sucedió, pues siempre ha sido así, más bien de preguntarnos en qué
momento se dió el cambio para pasar de ser algo confiable para los ciudadanos a
representar un simple acto de teatro.
Nada es infundado...
No hace mucho,
Jacobo Zabludovsky,
en un artículo publicado en
El Universal,
comentó abiertamente de la forma en que se encontraba el círculo rojo en los tiempos
en que él era una imagen reconocida entre la población.
Si bien presenta los factores que afectaban su trabajo, nos permite conocer que los
recelos de la población nunca fueron infundados.
Hoy en día los propios medios han incrementado el rechazo que siente la población
del círculo rojo. En forma principal, son las agencias de opinión las que han
incrementado este rechazo ciudadano, al publicar encuestas cuyo universo no cubre
ni el 0.01% del padrón electoral.
Y el efecto del rechazo ha llegado, similarmente, a considerar que el marketing
es el encargado de mentir y prometer acciones que los actores políticos olvidan
al llegar al puesto que se haya ganado.
El círculo rojo siempre tendrá sus preferencias, pero hacerlas públicas en una
forma tan descarada no hace más que despertar alertas e incrementar el rechazo de
la población, llegando al extremo de ignorarle como una fuente confiable de análisis,
crítica o, simplemente, información.
¿Cómo creer que, cierto actor político, es sincero cuando se encuentra en entrevista
televisiva que la mayoría de la población asume es su aliado? ¿Cómo esperar que lo
escrito en un diario, de cobertura nacional o local, sea considerado mínimo como
una fuente de cierta confianza si se le tiene catalogado como un boletín de un
partido específico?
2011 y 2012 en el horizonte...
Si bien es bueno derrumbar paradigmas cuando éstos lucen arcaicos y han caminado en
sentido contrario a los intereses de la población, es cierto que el riesgo que surge
es muy alto debido a la carencia de un remplazo confiable.
El círculo rojo deberá cambiar en su estrategia si desea ser considerado una
fuente confiable de información política, digna de ser recibida, procesada y
analizada... sobre todo cuando las elecciones del 2011 representarán un evento de
gran trascendencia en el Estado de México, bastión priista y al que la oposición
dirigirá su artillería para consumar lo que ha logrado en otros tres frentes
considerados de difícil conquista.
En materia de marketing o información política, ¿cuáles son tus fuentes confiables
y cuáles aquéllas que consideras, francamente, detestables? ¿Consideras prudente
el amarillismo, sensacionalismo y subjetividad que el círculo rojo demuestra con
mayor vehemencia a últimas fechas?
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