La burbuja mexicana
Por: Greg Alvarez
iMeil.com.mx
Febrero 9, 2009
¿Has notado la forma tan desproporcional en que los precios y salarios se incrementan año con año en
las últimas dos décadas? Seguramente lo has notado porque es algo que nadie puede obviar ni aún estando
ciego.
Se está girando en una espiral que, cada vez más, impulsa los precios de bienes y servicios a la alta,
aún y cuando su precio real de producción represente tan sólo un 40% del precio al público.
Lo vemos en el incremento al agua, a la energía eléctrica, al predial, a la renta mensual de la línea
del teléfono, del servicio de cable de paga, los intereses de la tarjeta de crédito, del transporte, de
los alimentos, de las bebidas, de los centros de entretenimiento, de la ropa, de las colegiaturas...
en fin, por todos lados y a través de cualquier medio, nos vemos bombardeados en forma constante por
precios que se incrementan mucho, mucho más que la forma en que lo hace el salario.
Incremento en precios 2009*
|
| Producto |
Actual |
Aumento |
|
| Huevo |
$ 20.00 |
$ 8.00 |
| Aceite comestible |
$ 25.00 |
$ 7.26 |
| Arroz |
$ 17.89 |
$ 5.87 |
| Salario mínimo (diario) |
$ 54.80 |
$ 1.86** |
|
* precios actuales provenientes desde 2008
** promedio anual de 2004 a 2009. Mayor incremento $3.45 en 2000
Fuente: Sistema de Información de Marketing de iMeil |
Con este tipo de acciones --alentadas o permitidas por el propio gobierno--, se está dando vida a una
burbuja que terminará por reventar y dejar como resultado una debacle casi a nivel de 'extinción de
mercados'.
Un extenso mercado perdiendo poder adquisitivo
La historia deja grandes enseñanzas que, si no son analizadas y estudiadas, se corre el riesgo de
revivirlas, de convertirlas en ciclos que van y vienen cada determinado periodo de tiempo.
Lo que trato de decir es que la gente dejará de consumir. No, no lo hará para ahorrar, ni tampoco
porque considere que los productos que se le ofrecen son de mala calidad. Dejará de consumir porque,
simple y llanamente, ¡no tendrá con qué hacerlo!
La gente, en estos tiempos, ya comienza a verse en niveles de sobrevivencia. Es decir, viven para
trabajar y, con ello, tener para pagar sus deudas, que no son más que la mayoría de los bienes y
servicios mencionados en el tercer párrafo de este artículo.
PEA y salarios mínimos*
|
| PEA con máximo 3 salarios |
55% |
| Cantidad** |
58.85 |
| Población total*** |
107 |
|
* Incluye las tres zonas (A, B, C)
** Millones de personas percibiendo menos de 3 salarios mínimos.
*** Millones de mexicanos, según estimado de Conapo para finales 2008.
Fuente: Sistema de Información de Marketing de iMeil |
Nos dicen, por ejemplo, que la canasta básica se incrementó en un 32% durante 2008. Pero no nos dicen
que, al mismo tiempo, algunos productos casi duplicaron su valor.
Entre ellos, como se observa en la primera tabla, aparece el costo del kilo de huevo, que pasó de $12
a $20 pesos en tan sólo un año. Si ese aumento lo comparamos con el raquítico aumento de $2.02
pesos del salario mínimo general (Zona A) para el mismo año, se podrán ver las diferencias abismales.
A ello agréguese el incremento que este tipo de productos (los básicos, como el huevo, maíz, aceite o harina)
implican en todo el mercado, pues si uno sube... se disparan los precios de todos los productos, ya
sea que su elaboración dependa o no de los mismos.
El riesgo social que se implica
¿Qué pasará cuando, el pequeño aumento salarial que la mayoría recibe, deje de ser suficiente para
hacer frente a un desmedido aumento en precios, servicios e impuestos?
Hoy lo estamos viviendo y enfrentando: mayor inseguridad.
Las necesidades de todo ser humano han sido analizadas y segmentadas hace años por Maslow. En
ellas identifica a las primeras como las Necesidades Básicas o Fisiológicas, que no son otra cosa
más que el comer, dormir y evolucionar.
Al carecer de los recursos para permitirse cubrir estas necesidades básicas, ¿qué se espera que
haga la gente? Delinquir, correcto. A mayor aumento de la delincuencia, mayor el incremento de
bandas o grupos delictivos.
Desde hace años se ha comentado del robo en carreteras a transportes de carga. ¿Por un incremento
de tales ilícitos reducirías la cobertura que realiza tu empresa? ¿Por el nulo apoyo por parte
del gobierno es que estarías dispuesto a salir de negocios o a dejar quebrar tu negocio? No,
obvio.
Es pues, por esta razón que desde el marketing debemos analizar estas tendencias con mucho cuidado,
de tal forma de que al presentarse no nos tome desprevenidos y podamos hacerle frente.
¿Cómo?
Previendo el impacto en nuestro negocio
Identificando fuentes alternas de insumos para tu producción que ofrezcan una calidad similar pero
a un costo menor. Reducir procesos o actividades que pueden ser automatizados o tercerizados a un
costo menor (por ejemplo, pasar a una agencia o empresa las actividades de internet, en lugar de
contratar personal que requiere equipo, entrenamiento, capacitación y desarrollo). Innovando la
cadena de producción, sin inferir que se reduzca calidad. Pero, principalmente, acercándonos a
nuestros propios consumidores.
No soy futurista ni tengo bola de cristal, pero las tendencias están presentando un efecto similar
al que se vive hoy en día en el sector financiero, el cual se conformó, durante varios años, por
la libertad que las autoridades regulatorias les ofrecían o por la poca o nula reglamentación del
valor real de tales instrumentos financieros. Ello dio como resultado ganancias sumamente enormes
y, en lugar de detenerse a meditar de dónde provenían, continuaron empujando más y más hasta que
la burbuja reventó.
Hoy en día, sucede lo mismo en México. Los precios no tienen control y cada quien establece el
que le parece mejor sin existir un organismo que lo regule. Hace unos años, cuando Fox abogaba
por el "Gobierno Corporativo", se comentó sobre la creación de un organismo cuya tarea sería
supervisar a las empresas que, de una u otra forma, influían dentro de la cadena de valor para
la variación en precios... haría auditorías y visitas al azar, con el fin de validar que los
precios ofrecidos al público realmente incurrían en tales costos... pero hasta hoy día nada se
sabe de este organismo, si es que se le ha dado vida.
No es a nosotros a quienes nos corresponde controlar esta situación, pero como empresas o personas
preocupadas por el bien del país, debemos aportar nuestro granito.
Sí, nos "dolerá", tal vez, reducir nuestros precios, mas no tienen por qué disminuir
nuestras ganancias si se aplica una estrategia enfocada a este fin. Pero en realidad
"duele" más pagar un precio de primer mundo, cuando se recibe un servicio de
tercero.
¿Hemos perdido el piso?
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