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Marketing político - El candidato y su personalidad |

El candidato debe contar con una fuerte personalidad, capaz de
diferenciarlo claramente de los demás candidatos, sin riesgo de ser
confundido o comparado.
Más que presentar una personalidad popular, debe ser sensitivo a las
problemáticas que vive la población para, de esta forma, tratar de
exponer su proyecto como una solución a la que se encuentra ligado.
Estas problemáticas han sido definidas con previa anticipación, a través de
investigaciones de mercado cuya fuente no deja lugar a dudas, datos de
primera mano y convivencias que durante eventos anteriores se han captado.
Para tales efectos, se debe recordar que la personalidad del candidato estará
completamente ligada a su imagen pública. Por tanto, se deben buscar, entre otras,
las siguientes cualidades en un candidato:
- Capacidad de lógica
- Oratoria (facilidad de palabra)
- Firmeza
- Tolerancia
- Carisma personal
- Integridad
- Experiencia
- Telepatía
El candidato deberá integrar un equipo de colaboradores que le asesoren,
animen y ofrezcan soluciones en situaciones críticas; colaboradores de su
entera confianza que sean su soporte moral para sus actividades diarias.
Todo ello debido a que durante la carrera hacia obtener el puesto público
enfrentará soledad, gloria, fama y la crítica más cruda que haya imaginado.
Un político nunca debe abandonar por haber perdido. Debe abandonar,
solamente, cuando ya ha cumplido su tarea, cuando está gastado. Es ahí
cuando no debe hacerse eco de su equipo, pues debe ser él quien deje el
poder sin esperar a que le obliguen a abandonar el cargo.
Un político debe tener presente que el arte de prevalecer es el arte de
vivir, y para ello es necesario rodearse de personas que le ayuden a vivir.
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Marketing político |
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